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Mi esposa se fue y me sentía muy solo por eso llame a una Escort Travesti


 

Luego de que mi mujer se fuera, me he sentido muy solo, por eso decidí buscar algo de compañía y la posibilidad de tener sexo. Estuve visitando varias de las zonas donde se ponen las prostitutas, pero ninguna me acabo de gustar, y preferí llamar a una escort que vi en la página de mileroticos.
Era una rubia de grandes senos y un buen par de nalgas, con una piel bronceada. Llego a mi casa muy rápido con una gabardina que cubría su ropa interior, pues cuando se la quitó solo traía puesto un bikini rojo. Le pedí que me hiciera un baile erótico y ella comenzó a jugar con sus pechos, y a tocarse el cuerpo mientras se contoneaba muy sensualmente, luego se quitó el brassier, pero para desabrocharse la parte de abajo tardó más tiempo, lo que me hizo sospechar que algo no andaba del todo bien, hasta que finalmente se quitó las pantaletas y me mostró su miembro, resulta que era una chica travesti. La verdad fue que me quedé atónito pero como ella me gusto demasiado me puse de pie y me acerque para besarla, de ahí pasamos a cachondearnos, a darnos sexo oral, y finalmente pude abrirle el culo con mi verga.