Nos fuimos a un motel, y ahí me contó que era un estudiante de bajos recursos y por eso tenía que prostituirse para poder pagar sus estudios. Escuchar esto me hizo sentir mal y le dije que si me permitía grabarla en video mientras me la cogía, le daría el triple de su tarifa. Ella aceptó gustosa, y comencé a filmarla haciéndole unas preguntas sobre su vida. Luego le pedí que se fuese desnudando lentamente mientras usaba mi celular para tomarle fotos. Al tenerla frente a mí sin ropa y con su pequeño pene parado, no me contuve y me puse de rodillas para darle una mamada.
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