Tras estar revisando mileroticos en busca de alguna trava que tuviera las dimensiones correctas para ser empalada por este tío, se topó con una tetona que se hacía llamar Kendra Santiago, que con solo ver sus fotos se notaba el gran tamaño de tus senos, una diminuta cintura y tremendo par de nalgas.
Ramón la llamó por teléfono y le hizo una oferta que ella no pudo resistir, así que quedaron de verse en el hotel Casa Bonita, donde nos estábamos hospedando. Pasaron 40 minutos para que apareciera la prostituta, venía con una mini tanga que se le hundía en su culazo, no traía brassier, llevaba sus grandes mamas al aire. Comenzamos a filmar y la cosa se puso muy ardiente al cabo de unos minutos, cuando él se puso el condón que parecería que le iba a reventar en su monstruosa verga, y entonces la empezaron tener sexo anal.[/expand]