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La Desperté con mis caricias mientras la filmaba y terminó ofreciéndome su culo

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Ella estaba ahí recostada, durmiendo como un ángel, totalmente desnuda. Juro que cuando tome mi cámara, mis intenciones solo eran capturar su belleza, pero al acercarme no pude resistir mi deseo, y tome su trasero con mis manos, tocándola lentamente, pasando por sus torneadas piernas hasta llegar a su cadera; fue en ese momento que Daisy sintió mis caricias y se despertó, abriendo sus piernas para mostrarme su pene erecto, el cual toqué en un principio con delicadeza, para luego comenzar a masturbarla. Luego regresé has sus perfectas nalgas, y use mis dedos para tocar su ano, mientras ella se retorcía de placer, vaya forma de despertar, pensé.
Todo el agasajo provocó que se excitará como pocas veces, pidiéndome que me recostará en la cama, y cuando iba a dejar la videocámara sobre la mesa de noche, me indico que siguiera grabándola. Se montó sobre y comenzó a frotar su verga contra la mía, mientras mis ganas de penetrarla se volvían cada vez más incontrolables, y como si ella leyese mi mente, se puso en una posición en la que dejo su culo abierto a escasos centímetros de mi miembro, como una invitación a hacerla mía.