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Volví muy cansado de una jornada de trabajo y Britney me compensó con una mamada espectacular


 

Me encontraba sentado tratando de relajarme luego de haber trabajado un turno de 12 horas, y mi chica Britney Boykins estaba tardando demasiado en traerme el whisky que le había pedido, así que le grite: “Nena, ¿Dónde está mi trago?”. Y en eso apareció en trajesito muy sensualón con mi bebida en la mano, se había tardado mucho porque quería estar muy sexy para mí y compensarme por haber trabajado tanto para que ella pudiera ir a ver a su cantante favorito.
Esta noche mí hembra le iba a tocar pagar por esos boletos tan caros que le compre; tras darle un buen sorbo a mi whisky en las rocas, empecé a darle besos y meterle mano por su voluptuoso cuerpo, la muy puta ya venía en tanga, con las pelotas que se le salían por los lados. Le hice el hilo dental a un lado y le abrí las nalgas para pasar mis dedos por su ano, quería dilatarlos para que estuviera preparado para cuando fuera a meter mi verga dentro de él. Después de manosearla, se calentó y me dijo “sácatela del pantalón Christian, quiero chuparte esa suculenta polla y que me eches la leche sobre mis tatuadas tetas”.